JOSÉ MERCÉ, JOSÉ DE LA TOMASA, MARTIRIO, ARCÁNGEL, LA TREMENDITA, BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA con PATRICIA GUERRERO, ÁNGELES TOLEDANO, EL PERRETE Y MANUEL DE LA TOMASA - El mundo por montera

Gala XXIV Bienal de Flamenco - Noche única

Ficha Artística

José Mercé

José de la Tomasa

Martirio

Arcángel

La Tremendita

Ballet Flamenco de Andalucía con Patricia Guerrero

Ángeles Toledano

El Perrete

Manuel de la Tomasa

Guitarras: Manolo Franco, Alfredo Lagos y David de Arahal

Dúo de saxos: Juan Jiménez y Alfonso Padilla

Percusión/palmas: El Oruco, Abel Harana, Daniel Suárez y El Chupete

Dirección artística: Andrés Marín y Luis Ybarra

Notas

“El mundo por montera” se enmarca en el centenario de un contexto trascendental para el flamenco.

En 1926 el Niño de Marchena ficha por el empresario Vedrines, entrando a formar parte de los espectáculos de la llamada Ópera Flamenca. Ese mismo año, Manuel Vallejo publica la rumba “Catalina” y recibe la II Llave de Oro al Cante, inmediatamente después de que Manuel Centeno ganara la segunda edición de la Copa Pavón. Y también se cumple un siglo del inicio de las grabaciones eléctricas, lo que supuso un verdadero revulsivo para la industria discográfica. El sello La Voz de su Amo aumentaba la presencia del flamenco en su catálogo, que alcanzaría más del 30% en 1929, mientras los teatros, cines y plazas de toros se atestaban de públicos ávidos de cante. En estos grandes formatos se manifestaba junto al baile, las batallas entre saxofones, la comedia y otras expresiones vinculadas con el entretenimiento.

Antonio Chacón y Manuel Torre eran los maestros, aquellos que entroncan directamente con las figuras del siglo XIX que no dejaron registro sonoro. La Niña de los Peines, Manuel Vallejo, Pepe Marchena, Escacena, Pepe Pinto, el Cojo de Málaga, Carbonerillo, José Cepero, Niño Medina, El Gloria, Niño Caracol, El Mochuelo, El Estampío, Ramón Montoya, Niño Ricardo y un largo etcétera, los que sin megafonía y a golpe de talento iban a llevar este género a una dimensión dorada de creatividad y popularidad. Al albor de la Generación del 27, Vicente Escudero triunfa por Europa y La Argentinita regresa a España tras su periplo por Argentina y Francia. Son tiempos de vanguardia y desarrollo de lo cabal como arte escénico, mientras se escuchan tonás por los cuartitos, con Tomás Pavón, Juanito Mojama y otros cantaores de carácter genuino en espacios de mayor intimidad. Lo jondo, en público, compite con las corridas en los cosos, ensanchando así un arte que troca en espectáculo de masas con los cafés cantantes a la espalda.

Todo ello nos invita a celebrar sin nostalgia un siglo de flamenco a luz de centenares de ojos y lunas. De oídos dispuestos a recibir las voces que quebraron un silencio que no ha vuelto a suceder.

La Ópera Flamenca, el flamenco de los años 20, se llamó así por dos motivos. Primero, por elevar esta cultura. En términos populares: vestir el cante de esmoquin, como hizo Marchena a lo Gardel. Darle en apariencia un caché superior. Caché, por cierto, que per sé ya tenía, pero que no se le reconocería tan fácilmente. Por otro, para privilegiarse de la reducción de impuestos de la que gozaba la ópera, que entonces estaba gravada con un 7% frente a las variedades, que tributaban al 10%. La realidad, en todo caso, es que estos espectáculos tenían mucho de flamenco y nada de ópera. Un caso de picaresca inaudita, pues aquello no solo coló, sino que cambió la música española para siempre.

A la contra de lo que algunos piensan, no es la Ópera Flamenca un formato de apertura y mixtificación en el que únicamente se interpretaban fandangos y palos de ida y vuelta. Aunque cantes como la soleá y la seguirilla no eran los más demandados por el público, sí aparecen en los repertorios junto a los tientos, tangos, caracoles, alegrías, tarantas, marianas, garrotines, peteneras, saetas, malagueñas, granaínas, bulerías, polos y cañas, entre otros muchos. Esto también resulta del todo paradójico: el Concurso de Granada de 1922 se organizó para recuperar las supuestas esencias perdidas, prohibiéndose en él los fandangos al considerarlos algo folclórico. Unos años después, el fandango llega a su máximo apogeo, consolidándose como el cante de mayor notoriedad durante décadas.

Con todo ello a la espalda, “El mundo por montera” no trata de revivir aquel momento, sino más bien revisitarlo. Tomar la modernidad atávica de unos aromas que todavía huelen para contemplar lo idílico desde otro sitio con grandes figuras de hoy. Esto es un ay sin tiempo entre lo que habita en el olvido. La comunión del aficionado con sus querencias. Una fiesta, sobre todo, a hombros de la historia. Se celebra la virtud legada sin vitrinas. El museo vivo de la sangre. Lo sigilosamente apartado. También una arquitectura armónica que se echó al ruedo a dibujar heridas que aún siguen abiertas. Recoger perlas a millares quizá sea la principal intención. Recrearlas, expandirlas, habitarlas. Sentirlas tan adentro que terminemos por vernos a nosotros mismos en esta tensión sublime que supone la búsqueda del centro y la piedra.

Luis Ybarra

Director de la Bienal

Biografías

JOSÉ MERCÉ

José Soto Soto (Jerez de la Frontera, Cádiz. 1955) “José Mercé” nació en una de las consideradas cunas del flamenco, el barrio jerezano de Santiago, en el seno de una longeva saga de cantaores gitanos: es bisnieto de Paco de la Luz, sobrino de Manuel Soto “Sordera”, patriarca del flamenco de Jerez, y primo de Vicente Soto “Sordera”.

Tras cantar de niño en la Escolanía de la Basílica de La Merced de su ciudad, origen de su nombre artístico, a los 13 años se trasladó a Madrid para cantar en Torres Bermejas y para grabar su primer disco. Desde sus inicios ha suscitado el interés en el acompañamiento de grandes de la guitarra, como Manolo Sanlúcar o Paco de Lucía.

Se enroló en la compañía de Antonio Gade, colaboró con el Ballet Nacional, ganó el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba y desde 1968 ha ido dando forma a una de las discografías más extensas del cante actual con casi una veintena de álbumes, entre los que destacan: Bandera de Andalucía,  Verde junco, Caminos reales del cante, Hondas raíces o Del amanecer, producido por Vicente Amigo, con el que se abrió a un amplio público, confirmando posteriormente su popularidad con otras grabaciones como: Aire, que alcanzó el Doble Platino, y Lío. Sus últimos trabajos son: El Oripandó, obra biográfica fruto del trabajo de más de 2 años junto a su productor, Antonio Orozco; y José Mercé canta a Manuel Alejandro, disco en el que acerca al flamenco las composiciones de unos de los más reconocidos autores.

En el año 2000 recibió el Premio Ondas a la Obra flamenca más notoria, en 2010 recogió la Medalla de Andalucía y en 2024 le entregaron la distinción de Hijo Predilecto de Andalucía y la Medalla de Oro de las Bellas Artes. También ha recibido otros galardones como el Premio Masters of Mediterranean Music del Mediterranean Music Institute (MMI) de Berklee College of Music.

 

JOSÉ DE LA TOMASA

José Georgio Soto “José de la Tomasa (Sevilla.1951) es sobrino nieto del célebre Manuel Torre, nieto de Pepe Torre e hijo de Tomasa Soto y “Pies de Plomo”. Desde muy pequeño aprendió los cantes de forma muy vivencial, en fiestas, celebraciones familiares o reuniones de cabales. En su juventud formó parte del grupo Triana, pronto se decantó por los cantes ortodoxos que forman parte de su ADN familiar. Fue en el concurso de Mairena del Alcor, ante la atenta mirada de Antoni Mairena, cuando inició una trayectoria que lo ha llevado a ser una de las grandes figuras de su generación. Ese prestigioso galardón solo fue el primero de una amplia relación que incluye algunos de los más preciados en el flamenco, como los obtenidos en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, el Compás del Cante, el Premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología de Jerez, el Camarón de Oro o el Premio Internacional de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Con una amplia discografía, también son muy apreciadas sus facetas como letrista, como saetero y como profesor de cante, ejerciendo su maestría con las numerosas promociones que han pasado por las aulas de la Fundación Cristina Heren. También es autor de libros como Alma de barco, que recoge varios centenares de sus poemas y letras flamencas, o Balcones de la Pasión, recopilación de saetas

 

MARTIRIO

María Isabel Quiñones Gutiérrez (Huelva, 1954) “Martirio”, con más de 30 años de trayectoria, se ha convertido en uno de los iconos más reconocidos de la música en España. Sus inicios están ligados a grupos que forman parte de la memoria sentimental del país, como Jarcha o Veneno, pero decidió emprender una de las carreras más singulares fusionando flamenco, jazz, copla o ritmos del otro lado del charco. Desde su primer disco, Estoy mala (1986) ha ido alimentando una trayectoria muy icónica, con referentes visuales muy reconocibles y unas letras sin muchos precedentes en la historia de la canción española. Cantante de muy amplios registros, ha colaborado con artistas tan variados como Compay Segundo, Chavela Vargas, Miguel Poveda, Pata Negra, Chano Domínguez, Javier Ruibal, Omara Portuondo, Jerry González Clara Montes, Ojos de Brujo o María del Mar Bonet. Su amplia y variada discografía confirman un carrera musical en constante evolución, por la que ha recibido todo tipo de galardones: Ciudadana ilustre de Puerto Rico, Medalla de Andalucía, Premio Internacional Cubadisco (2010), Premio Nacional de las Músicas Actuales o Medalla al Mérito de las Bellas Artes. Sus registros artísticos, además de los musicales, se extienden al mundo del cine, la televisión, el teatro, las conferencias ilustradas o la literatura, con libros tan peculiares como La vuelta a Martirio en cuarenta trajes. Desde que inició su carrera en solitario, las gafas oscuras y la peineta está indefectiblemente ligadas a su imagen.

 

ARCÁNGEL

Francisco José Arcángel Ramos (Alosno, Huelva. 1977), “Arcángel”, se inició en el flamenco siendo un niño. Su eclosión como artista reconocido de forma mayoritaria está ligada a la Bienal, que en su décima edición lo consagró tras participar en espectáculos de Mario Maya, Juan Carlos Romero, Pepa Montes y Ricardo Miño o Manolo Franco. Su presencia en el cante para el baile de Javier Barón, Cristina Hoyos, Israel Galván o Eva Yerbabuena, o su colaboración con Vicente Amigo, Estrella Morente, Segundo Falcón y la Orquesta Chekkara de Tetuán lo confirmaron como uno de los primeros cantaores del escalafón.

Compositor y dinamizador del género, además de cantaor de enjundia, Arcángel ha recibido numerosos galardones por sus trabajos discográficos: Arcángel (2001), La calle perdía (2004), Ropa vieja (2006), El Quijote de los sueños” (2011), Tablao (2015), que graba en directo en tres tablaos de Madrid, Barcelona y Sevilla, y Al Este del Cante (2018), grabado también en directo con el coro Las Nuevas Voces, por el que recibió el Grammy Latino. Su último disco, es Hereje (2023), en el que muestra su versatilidad interpretando composiciones de artistas como Juanes, Andrés Calamaro, Vetusta Morla, Leiva, Vanesa Martín, Tanxugueiras o Rozalén.

Arcángel también ha recibido reconocimientos de crítica y público por sus espectáculos.: Zambra, su particular homenaje a Manolo Caracol; Las idas y las vueltas, en el que el flamenco convive con la música antigua de la mano ​del violagambista y director Fahmi Alqhai; o Abecedario, que presentó en el Auditorio Nacional de Música

Arcángel ha sido galardonado con la Medalla de Oro de Andalucía en 2017 y La Medalla de Oro de la Provincia de Huelva en 2018.

 

LA TREMENDITA

Rosario Guerrero “La Tremendita” (Sevilla. 1984) nace en el corazón de Triana en el seno de una familia para la que el flamenco era una forma de vida. Bisnieta de Enriqueta la Pescaera, sobrina nieta de La Gandinga de Triana e hija de José El Tremendo, la pequeña Rosario fue aprendiendo el flamenco por transpiración en fiestas y peñas. Partiendo de los conocimientos más tradicionales, su inquietud creativa la ha convertido en una de las artistas flamencas más singulares y con una personalidad muy reconocible. Compositora, productora, letrista y multiinstrumentista, siempre en constante búsqueda de nuevas sonoridades y expresiones artísticas, con su voz única y su talento multifacético se ha situado en sus más de tres décadas de carrera como una de las figuras fundamentales del flamenco contemporáneo. Tras sus inicios en peñas y concursos, con premios prestigiosos como el Joven de Mairena del Alcor o el del Concurso Nacional de Córdoba, fue afianzando su carrera en el cante para el baile de Belén Maya, Rocío Molina, Rafaela Carrasco o Andrés Marín. Tras decidir dar el paso adelante, empezó a consolidar una personal trayectoria en solitario fusionando la tradición flamenca con sonidos contemporáneos (música electrónica, funk , jazz…)

Con seis discos en el mercado y varias nominaciones a los Grammy Latinos, ha colaborado en la dirección musical de espectáculos de Rocio Molina o Javier Ruibal, y dirigido espectáculos propios como el que presentó en la Bienal de Flamenco con el músico persa Mohamed Motamedi. También ejerce la docencia en un máster de flamenco en las áreas de composición e interpretación.

 

BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA con PATRICIA GUERRERO

El Ballet Flamenco de Andalucía es un proyecto del Instituto Andaluz del Flamenco, perteneciente a la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales de la Junta de Andalucía. Een sus más de tres décadas de trayectoria se ha convertido en una cantera inagotable de grandes figuras del baile que se han formado en la compañía: Rubén Olmo, Israel Galván, Isabel Bayón, Rafael Campallo, Belén Maya, Fernando Romero, Mercedes Ruiz, María José Franco, Juan José Jaén ‘El Junco’, Patricia Guerrero o Rafaela Carrasco. Algunos de ellos han accedido con el tiempo a su dirección.

Creado en 1994 como Compañía Andaluza de Danza, en 2004 pasa a denominarse Ballet Flamenco de Andalucía. Bajo la influencia de las diferentes grandes figuras que han ido asumiendo su dirección artística, este proyecto, piedra fundamental de la estrategia cultural pública de la Junta de Andalucía, ha ido enriqueciéndose y adquiriendo madurez y excelencia, gracias a la huella que han dejado, dirigiéndola o coreografiándola, artistas como Mario Maya, José Antonio Ruiz, María Pagés, Cristina Hoyos, Rubén Olmo, Rafaela Carrasco, Rafael Estévez, Úrsula López, Manolo Marín, Eva Yerbabuena, Fernando Romero, Isabel Bayón, Javier Latorre, Rafael Campallo, Javier Barón, Manolete, Antonio Gades, Alejandro Granados o Valeriano Paños.

A lo largo de su trayectoria, el Ballet Flamenco de Andalucía ha cosechado importantes logros como compañía artística, además de grandes éxitos de público y crítica, que han sido reconocidos en su historia con premios y galardones, entre ellos el Premio Nacional de Coreografía, varios Premios Max y Giraldillos de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

En 2023 accede a su Dirección Artística Patricia Guerrero (Granada, 1990), bailaora y coreógrafa que recibió 2021 con el Premio Nacional de Danza «por la personalidad y fuerza de su arte, y por haber sabido incorporar desde el flamenco más tradicional nuevas formas y estéticas». Patricia Guerrero une a sus profundas raíces flamencas una originalidad creadora que la impulsa a explorar y experimentar, posibilitando la convivencia del flamenco más tradicional con otros estilos de música y danza.

 

ÁNGELES TOLEDANO

María de los Ángeles Martínez Toledano “Ángeles Toledano” (Villanueva de la Reina, Jaén. 1995) descubrió el flamenco casi casualmente gracias a un disco recopilatorio de la Niña de la Puebla, Manuel Vallejo y Juanito Valderama que encontró en casa de sus abuelos. A partir de ese momento, su abuelo se convierte en su maestro y en el acicate para ampliar su conocimiento de los cantes. Con tan solo 8 años cobra por una actuación y su nombre empieza a despuntar a los 14 cuando gana los premios para jóvenes del concurso  de la  Federación  Andaluza  de  Peñas  Flamencas y el del  prestigioso  concurso  de  Mairena  del  Alcor. El aprendizaje del cante lo compatibiliza con sus estudios universitarios en Granada hasta que se traslada becada a la Fundación Cristina Heeren de Sevilla. Con 19  años realiza su primera gira  por  EEUU , tras la cual se presenta en la Bienal de Sevilla y se enrola en la compañía de Paco Peña en una gira internacional. Partiendo de planteamientos muy clásicos, sus inquietudes artísticas la llevan a emprender una carrera en solitario que la ha situado en apenas unos años como una de las artistas de referencia en el flamenco del siglo XXI. Carrera que ha consolidado con su primer disco, Sangre sucia, nominado a los Latin Grammy, en el que fusiona raíz y vanguardia, con una visión del cante femenino apoyado en letras propias muy personales y novedosas, que han acercado el flamenco a nuevos públicos. Además de su trayectoria artística, ejerce la docencia en el Centro Superior de Música Creativa

 

EL PERRETE

Francisco Escudero Márques (Lanzarote, Canarias. 1992) nació en el archipiélago canario, pero con apenas 2 meses la familia se trasladó a Badajoz, de donde es originario su padre, y actualmente es uno de los más genuinos representantes del cante extremeño. Conoce el flamenco de forma natural, escuchando en su casa a su abuelo materno y a los 3 años ya se cantiñeaba por Caracol. También contribuye a su afición su tío abuelo, Antonio Silva “El Peregrino”, uno de los referentes del baile extremeño. En su casa eran habituales las reuniones flamencas y eso le permitió escuchar muy de cerca a artistas como Guadiana o el Indio Gitano. Los cantes de La Kaíta y Alejandro Vega y del toque de Miguel Vargas, también tienen su importancia en su proceso de aprendizaje, que tiene su punto de inflexión en 2010 cuando consigue la Beca Porrina de Badajoz, lo que le permite con 18 años trasladarse a Sevilla para ampliar conocimientos en la Fundación Cristina Heren de la mano de maestros como Jeromo Segura, Virginia Gámez o Vicente Gelo, aunque teniendo siempre referentes clásicos: Manuel Torre, El Gloria, Vallejo, Chacón, Pastora y Tomás Pavón, Juan Valderrama y, naturalmente, Porrina de Badajoz. Se inicia cantando para el baile de artistas como Rafael Campallo o El Mistela y su nombre se hace habitual en peñas, concursos y en conferencias ilustradas, convirtiéndose junto al investigador Antonio Alcántara en todo un especialista en los cantes de laboreo. La publicación de su primer disco en 2017, Quiso Dios, supone un paso delante de su carrera, que consolida en los dos años siguientes consiguiendo dos prestigiosos galardones: el de los Cantes Mineros de La Unión y el de Cante del Concurso Nacional de Córdoba.

 

MANUEL DE LA TOMASA

Manuel Georgio Fernández “Manuel de la Tomasa” (Sevilla. 1999) es el más joven descendiente de una de las dinastías gitanas flamencas con más raigambre, remontándose en el tiempo más de dos siglos, lo que le permite llevar a gala ser tataranieto de Manuel Torre y Manuel Vallejo, bisnieto de Tomasa Soto y de “Pies de Plomo” o nieto de José de la Tomasa. Muestra sus querencias flamencas desde muy pequeño, iniciándose en la guitarra, aunque cuando descubrió los metales de su sonido se convirtió en uno de los jóvenes llamados a ser referencia del cante del siglo XXI. Escuchando a su abuelo José y a su tío Gabriel fue asentando una forma de cantar con señas de identidad propias: las de su herencia familiar y las del espacio de Sevilla en el que sus antepasados dejaron huella de su arte, la Alameda de Hércules, una de las consideradas cunas del cante. Pese a su juventud, ya ha compartido escenarios con figuras reconocidas como Miguel Poveda, Israel Fernández, Antonio Canales, Arcángel, Pepe Habichuela, Pansequito, Antonio Reyes, Pedro el Granaino o Diego del Morao.

Cartel de la gala

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Gala: El mundo por montera


Imágenes

BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA-MarcosMedina (2).jpg

Ballet Flamenco de Andalucía


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Ballet Flamenco de Andalucía


Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla

Detalles del evento

Qué
Bienal de Flamenco
Cuándo
10/09/2026 a partir de 21:30
Dónde
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla
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