DIEGO ARES - Linajes del teclado ibérico
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- DIEGO ARES - Linajes del teclado ibérico
- 2026-03-07T12:00:00+01:00
- 2026-03-07T23:59:59+01:00
Precio localidades: 20 €
Sábado 7 de marzo de 2026 - Iglesia de San Luis de los Franceses: 12:00 horas
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Ficha Artística
Diego Ares, clave
Programa
Linajes del teclado ibérico
Antonio de Cabezón (1510-1566)
Tres dúos para principiantes
Francisco Correa de Arauxo (1584-1654)
Tiento de primer tono [Facultad Orgánica, 1]
Anónimo [Antonio Martín y Coll, c.1660-c.1734]
Canzión catalana
Gracia Baptista Monja (primera mitad del S. XVI)
Conditor Alme
Antonio de Cabezón
Diferencias sobre el canto llano del Caballero
Francisco Correa de Arauxo
Tiento, y Discurso de terceiro tono [Facultad Orgánica, 3]
Anónimo [Antonio Martín y Coll]
Chacona
Hernando de Cabezón (1541-1602)
Ave Maristela
Francisco Correa de Arauxo
Tiento, y Discurso de segundo tono [Facultad Orgánica, 2]
Anónimo [Antonio Martín y Coll]
Diferencias sobre la Gayta
Antonio de Cabezón
Beata Viscera Mariæ Virginis
Francisco Correa de Arauxo
Tiento de dos tiples de séptimo tono [Facultad Orgánica, 54]
Anónimo [Antonio Martín y Coll]
Danza del Acha
Notas
La historia de la música para tecla en la España del Renacimiento y del Barroco se despliega en este programa en forma de capas, linajes de músicos adscritos a tradiciones que se transmiten, transforman y expanden desde los albores del siglo XVI hasta su eco, que alcanza al XVIII (seguiría aún más allá). En España, la escritura para órgano y clave tiene una identidad propia con raíces profundas en la polifonía litúrgica, la improvisación sobre ostinati, las diferencias (esto es, variaciones) y las danzas cortesanas y populares. Sus ondas alcanzarían también el desarrollo musical del resto de Europa.
En el principio era Antonio de Cabezón, figura fundamental del Renacimiento español y primer gran compositor ibérico para teclado. Ciego desde la infancia, desarrolló una carrera brillante como organista de la corte de Carlos V y Felipe II, quien hizo que lo acompañase en sus viajes por el continente e Inglaterra, de donde la trama de influencias alcanza una complejidad inextricable, pero sin duda está detrás no sólo del desarrollo musical del órgano español, sino del europeo. Su obra fue una de las primeras en explorar el órgano como instrumento autónomo, liberándolo de la mera función de acompañamiento litúrgico. Su producción, difundida en parte en el Libro de cifra nueva para tecla, arpa y vihuela (1557) de Luis Venegas de Henestrosa y más tarde recopilada por su hijo Hernando en las Obras de música para tecla, arpa y vihuela (1578), abarca tientos, diferencias y glosas que combinan un contrapunto riguroso con una sensibilidad expresiva y meditativa.
Es en este mismo contexto del Libro de cifra nueva de Henestrosa donde aparece Gracia Baptista (actividad documentada en 1557), monja y compositora –probablemente residente en Ávila– cuya versión polifónica de Conditor alme es la obra para teclado más antigua conocida compuesta por una mujer española o portuguesa y, muy probablemente, la primera obra instrumental femenina publicada en Europa. Aunque apenas se conservan datos sobre su vida, este himno polifónico con acompañamiento de órgano o clave representa un hito fundamental de la presencia femenina en la música de la Edad Moderna y coloca a Baptista en relación directa con los teclistas de su tiempo.
Si Cabezón representa el punto de partida de una escuela renacentista, Francisco Correa de Arauxo encarna su madurez y expansión en el tránsito al Barroco. Organista de la iglesia del Salvador en Sevilla y una de las figuras más originales de la música española para órgano, Correa sintetiza tradición y novedad en su Libro de tientos y discursos de música práctica y teórica de órgano intitulado Facultad orgánica, publicado en Alcalá de Henares en 1626. El volumen combina una parte teórica en seis secciones y otra práctica que incluye 69 piezas (62 tientos –26 de registro entero y 36 de medio–, 4 canciones glosadas y 3 armonizaciones de canciones religiosas) ordenadas en cinco grados de dificultad. En los tientos más avanzados, divididos por norma en varias secciones, Correa introduce figuraciones irregulares, combinaciones rítmicas inusuales, una escritura muy ornamentada y un tratamiento audaz de la disonancia, aunque el cromatismo es excepcional en su obra. Más allá de ser un compendio de obras, la Facultad orgánica es un tratado de interpretación y estética: incluye un prólogo teórico donde Correa expone su visión de la escritura modal, las proporciones métricas, el uso de disonancias y sus procedimientos constructivos. Su escritura destaca por la libertad expresiva, el virtuosismo en el recurso al medio registro y la riqueza rítmica y armónica, convirtiéndose en uno de los pilares del estilo organístico español del siglo XVII.
Estos linajes hispanos para tecla culminan en Antonio Martín y Coll, fraile franciscano, organista y compilador, cuya fama moderna descansa en los cuatro volúmenes de Flores de música (1706–1709). Esta vasta recopilación manuscrita, conservada en la Biblioteca Nacional de Madrid, reúne cientos de piezas para teclado de autores españoles e internacionales, muchas de las cuales eran ya célebres en su tiempo. Destinadas al uso litúrgico y doméstico, las Flores de música agrupan danzas, tientos, versillos, arreglos y diferencias atribuidas hoy a figuras como Corelli, Haendel, Frescobaldi, Cabanilles, Aguilera de Heredia o el propio Cabezón, además de numerosas piezas anónimas, algunas de las cuales serían seguramente del propio Martín y Coll. En ellas se aprecia aún el peso que tienen las obras sobre esquemas armónicos y las diferencias tan típicas de Cabezón, pero también la conexión con el canto llano y la polifonía litúrgica, elementos todos ellos que otorgan una personalidad propia al órgano ibérico desde el Renacimiento.
© Pablo J. Vayón
Biografía
Diego Ares, clave
Con tres Diapasons d’or a sus espaldas y la estima que le profesan sus colegas y el público, Diego Ares se ha consolidado como uno de los clavecinistas más influyentes de su generación.
Estudió piano con Aleksandras Jurgelionis y Aldona Dvarionait, y clave con Pilar Cancio, Richard Egarr, Genoveva Gálvez y Carmen Schibli.
Ha ofrecido recitales en el Festival de Piano de Roque d’Anthéron, la Abbaye de Royaumont, la Quincena Musical Donostiarra, el Festival de Iturbi, el Festival de Santander, el Festival de Granada, el Festival de Música Antigua de Utrecht, el Festival Bach de Tokio, el Festival de Davos, Musiq’3 (Bruselas), el Festival de Música de Cámara de Oslo, etc. Como solista ha colaborado con la Orquesta de Cámara de Ginebra, la Orquesta Sinfónica de Bretaña, la Orquesta de Cámara de Granada, la Orquesta de la Sociedad Bach de los Países Bajos, la Orquesta Bética de Cámara, etc.
Su carrera como solista la compagina con la de músico de cámara, colaborando con artistas como Laura Andriani, Hille Perl, Josetxu Obregón, Rachel Podger, Ignacio Prego, Shunske Sato, Maurice Steger, Lina Tur Bonet.
Ha grabado para Columna Música (dos conciertos para clave de J. S. Bach), Pan Classics (obras del P. Antonio Soler y Domenico Scarlatti), Harmonia Mundi (sonatas inéditas del P. Soler y las Variaciones Goldberg de J. S. Bach), Ibs-Classical (la obra completa para clave de Sebastián de Albero –pendiente de publicación) y Mirare (sonatas para clave y viola da gamba de J. S. Bach con Margaux Blanchard). También ha colaborado en el proyecto All of Bach, y en la grabación de la City Light Symphony Orchestra sobre John Williams, tocando la parte para clave de Las aventuras de Tintín (sello Prospero).
Sus discos han sido acogidos con entusiasmo por la crítica especializada (tres veces Excepcional por Scherzo, tres Diapason d’or, Maestro por Pianiste, Preis der Deutsche Schallplattenkiritk, Choc por la revista Classica...).
Ha sido profesor en el Conservatorio de Trossingen (Alemania), en la Academia de Verano de Gstaad (Suiza), en el Conservatorio de Ginebra y en la Academia de Verano de Grajal de Campos (León).
Imágenes
Diego Ares (©Michal Novak)
Diego Ares (©Oren Kirchenbaum)