Teatro Alameda
Del claustro al escenario: la increíble metamorfosis del Teatro Alameda
Muchas son las historias que guardan las viejas paredes del Teatro Alameda. Este vibrante punto de encuentro cultural junto a la Alameda de Hércules, es un ejemplo perfecto de como un espacio se transforma para ser contenedor de nuevas propuestas culturales. Su trayectoria es sorprendente.
En el siglo XIX, el solar que hoy ocupa el teatro era parte de un austero Convento de San Clemente. Pero la historia dio un giro drástico en 1855 con la desamortización, y de repente, los hábitos dieron paso a algo completamente distinto.
Avanzando en el tiempo, a mediados del siglo XIX, el edificio se reinventó como la fundición de la familia García-Junco. Aquí lo que sonaba era el martillo y el rugido del metal. Y por si no fuera suficiente, la dictadura le dio otra vuelta de tuerca, convirtiéndolo en caballerizas para la Policía Armada. Donde hoy resuenan risas de niños y jóvenes, y flamenco, y música de todos los estilos, antes hubo caballos y quizá el eco de órdenes militares.
La fortuna sonrió al edificio en los años 80. La Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla vio su potencial y decidió darle una nueva vida. Tras una ambiciosa rehabilitación, en 1987, nacía el Teatro de la Alameda tal y como lo conocemos.
Hoy, este espacio es un camaleón cultural. Está en constante evolución técnica, buscando siempre lo mejor para su público. Es verdad que su corazón late fuerte por los más jóvenes, con una programación dedicada casi por completo a ellos, pero no se cierra a nada. De hecho, la Bienal de Flamenco vuelve a elegirlo como una de sus más importantes sedes flamencas.
La próxima vez que pase por el Teatro Alameda, piense en todas las vidas que ha tenido este edificio. Es un pedacito de la historia de Sevilla, reinventándose una y otra vez para seguir latiendo con la ciudad.

Cómo llegar al Teatro Alameda
Calle Crédito, 13
- Autobús (TUSSAM): Líneas 13 y 14 (parada en Alameda de Hércules o en Plaza del Duque), y las líneas 27 y 32 (parada en Plaza del Duque/Campana, a pocos minutos a pie). Las líneas circulares C3 (parada en Resolana/Barqueta) y C4 (parada en Torneo) también son una opción viable a unos 10 minutos andando.
- Taxi: Paradas cercanas en la Alameda de Hércules y en la calle Trajano.