Consolidación y prestigio (Décadas de 1990 y 2000)

Durante estos años, el FeMÀS pasó de ser un evento para especialistas y aficionados a convertirse en una cita ineludible y de gran prestigio internacional. Se consolidó como el festival decano de España en su género, ganando envergadura, presupuesto y repercusión mediática.

Este periodo fue crucial para el florecimiento de una generación de músicos y ensembles españoles especializados en música antigua, que encontraron en el FeMÀS su principal plataforma de visibilidad y consagración. El festival ya no solo importaba talento, sino que lo exportaba, convirtiéndose en un motor para la escena musical nacional. La programación alcanzó una calidad excepcional y constante, haciendo que el nombre del FeMÀS fuera sinónimo de la máxima excelencia artística. Juan Víctor Yagüe dio paso a Manuel Ferrand, quien lo estuvo dirigiendo en varias ediciones hasta llegar al actual director, Fahmi Alqhai.