
Fundado en 1473 por Ana de Santillán, noble sevillana. Lo habitan Monjas Jerónimas y es uno de los más bellos de Sevilla. Está ubicado en el barrio de San Julián, cerca de San Marcos, en la calle Hiniesta. Atesora entre sus muros bellísimas obras maestras constituidas en un Museo visitable actualmente. En sus vitrinas se esconden misales recubiertos de terciopelo, figuras alegóricas y diminutas conformando un Nacimiento del siglo XVIII con firma de Fernando Santiago, relicarios, etc. Muchas de sus obras pictóricas pertenecen a la colección de arte de los duques del Infantado, pero también encontramos obras de Enrique Garzón, discípulo de Murillo para la Virgen María en una escena familiar o las de Mateo Cerezo, discípulo de Carreño para una gozosa Inmaculada. Asimismo podemos contemplar un espléndido enrejado del siglo XVI con frisos evocadores del reinado de los Reyes Católicos. Además el Monasterio es conocido en la ciudad por su famoso obrador en los que se elabora las conocidas mermeladas de sabores variados, los alfajores, membrillos, tocinos de cielo o turrones artesanos.