- Armoniosi Concerti
- Juan Carlos Rivera, guitarras barrocas y dirección
- Consuelo Navas, tiorba
- Juan Miguel Nieto, guitarras barrocas
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Juan Carlos RiveraJuan Carlos Rivera es uno de los intérpretes españoles de mayor reconocimiento en el terreno de la música antigua, a la que dedica su atención desde que terminó la carrera de guitarra, bajo la dirección de América Martínez, con un brillantísimo expediente académico jalonado de premios y distinciones en el ...
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Tres danzas italianas de finales del Renacimiento
M. Fabritio Caroso (c.1527-d.1607)
Spagnoletta
Cesare Negri (c 1535-d.1604)
Il bianco fiore
Il Canario
Cifras para guitarra de varios autores
Santiago de Murzia (c.1673-c.1739) [Códice Saldívar nº4, 1732]
Zarambeques
¡Bailad, caracoles!
Las Penas
Anónimo (c.1700)
Diferencias de las Folías
Antonio de Santa Cruz (s.XVII)
Canarios
Tres piezas de Santiago de Murzia (Passacalles y obras, 1732; Códice Saldívar nº 4, 1732)
Santiago de Murzia
Passacalles en Mi m
Folías italianas
Fandango
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Del “Quarto Libro d’intavolatura di chitarrone” (1640) de Girolamo Kapspeger
Girolamo Kapspeger (c.1580-1651)
Colascione
Capona y Sferaina
Kapsperger
Canarios
Suite al ayre español, de Gaspar Sanz (Instrucción de música…, 1674)
Gaspar Sanz (1640-1710)
Villanos
Rugero & Paradetas
Zarabanda al ayre español
La Esfachata de Nápoles & La Miñona de Cataluña
Folías
La Minina de Portugal
Canarios
Aunque su uso debía estar muy extendido en los siglos finales de la Edad Media, fue a partir de la segunda mitad del XVI, adoptada ya su reconocible forma en ocho, cuando la guitarra iba a iniciar un despegue que acabaría por convertirla en uno de los instrumentos más populares del mundo. El instrumento pasó por entonces de tener cuatro órdenes (esto es, cuerdas dobles) a cinco, una innovación que Lope de Vega atribuyó a Vicente Espinel, pero que aparece ya referenciada en la Declaración de instrumentos de Juan Bermudo de 1555, fecha en la que Espinel tenía solo cinco años de edad.
Cuando en 1611 Sebastián de Covarrubias publica su Tesoro de la lengua castellana o española, muchos prejuicios aristocráticos pesaban aún sobre el instrumento, que, al compararlo con la noble vihuela, el lexicógrafo español tildaba de un simple “cencerro, tan fácil de tañer, especialmente en lo rasgado, que no hay moço de caballos que no sea músico de guitarra”. El rasgueado se convirtió en efecto en uno de los distintivos de la guitarra, de forma que cuando Luis de Briceño, un español residente en París, publicó en 1626 su Método mui facilissimo para aprender a tañer la guitarra a …
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